El Bolero Criollo representa la faceta más íntima y cadenciosa de nuestra danza popular urbana. Mientras el swing despierta la euforia y la destreza acrobática, el bolero criollo invita a la pausa, al diálogo sutil de la pareja y al juego de pies en compás de cuatro tiempos. En este artículo repasamos la influencia de las orquestas costarricenses de salón, las noches en el Salón Cañaveral y la importancia de transmitir este legado a las nuevas juventudes para evitar su olvido.